Mes: mayo 2011

#señoresque creen que se aumenta la productividad por arte de magia. Algunas ideas.

Amigo Jorge,

Me fascina cuando escucho a reputados contertulios o conferenciantes hablar de lo muy necesario que es para España y sus empresas y/u organizaciones aumentar la productividad, con el loable ánimo de ser más competitivos en el globalizado mundo en el que toca moverse. Pues bien, cada vez que escucho a alguien hablar de mejora de la productividad, como fin en sí mismo, así tal cual sin aportar ningún dato más, como si fuera algo inmediato y automático, o aún peor, una quimera inalcanzable, no puedo evitar recordar esa frase atribuida a Einstein, que decía algo así a El colmo de la locura es pretender obtener resultados distintos haciendo siempre lo mismo. Estoy muy de acuerdo con la cita y la verdad, poco importa si realmente es obra del genial físico judío o no.

Lo que quiero decir es que si se pretende aumentar la productividad en una organización, empresa o lo que sea, lo primero que se debería hacer… es hacer algo, y espero que no suene muy gallego. Haciendo cosas iguales nunca alcanzaremos resultados distintos, de cajón, y mucho menos si hablamos de aumento de productividad. Por tanto, en el supuesto que una organización tenga el deseo de mejorar la productividad y desee hacer algo al respecto, se me ocurren 3 glandes bloques de medidas genéricas en las que incidir, y un cuarto que en parte emana de los 3 anteriores.

  • Mejoras e Innovaciones Tecnológicas. Medida evidente de aumento de la productividad. Si se dispone de maquinaria más moderna, conexión a internet más rápida, ordenadores más potentes, impresoras más eficientes, etc se podrá trabajar más rápido, y conseguir los mismos resultados en menos tiempo que antes de la mejora tecnológica, o lo que es lo mismo, conseguir superiores resultados en el mismo tiempo que antes de la mejora; en definitiva la organización será más productiva. Por tanto, las mejoras tecnológicas, por lo general y con los matices pertinentes de cada sector, actividad y organización, suelen ser medidas claras de aumento rápido de productividad.
  • Formación. A mayor conocimiento, formación, aprendizaje y/o experiencia de un trabajador éste será más productivo. Como siempre con matices, pero es razonable pensar que a igualdad de condiciones el trabajador más formado trabajará más eficientemente que el menos. Medidas en este campo suelen implicar mejoras relativamente rápidas de la productividad.
  • Cambios organizativos. Menos evidente a la hora de mejorar la productividad en una organización pero con efectos positivos, especialmente en un m/p y dependiendo siempre de la medida. Bajo este título genérico podríamos incluir medidas como el fomento del teletrabajo, optimización de la jornada laboral o del horario de trabajo, reubicación geográfica adecuada de los departamentos organizativos, o incluso ajustes de empleo en el caso de existir recursos ociosos o una mejor adecuación de los bonus de rendimiento.
El 4º bloque de medidas, pese a ser menos evidentes no por ellos son menos efectivas, y harían referencia a las mejoras en los procesos y sistemas de trabajo. Estas mejoras en los procesos podríamos dividirlas además a su vez en dos grupos: las mejoras en los sistemas generales o personales, refiriéndose las primeras a las establecidas a nivel organizacional y las segundas a las mejoras personales de cada trabajador. Un ejemplo de mejora de proceso a nivel organizacional sería la optimización que hacen las limpiadoras de un hotel cuando establecen, basado en la experiencia de años de trabajo, la forma más eficiente de limpiar cada habitación y la agrupan en una manual. Estandarizando la forma óptima de limpieza creando por tanto un sistema o proceso estándar y formando a las empleadas en el mismo a nivel organizacional permitirá a éstas ahorrar unos valiosísimos minutos por habitación que supondrá mucho dinero mes a mes para el conjunto. Mejoras de procesos a nivel personal serían por ejemplo una optimización de la gestión de emails recibidos, eficiente organización del trabajo, una adecuada planificación, realización de reuniones eficaces, etc. En su blog Think Wasabi, Berto Pena nos facilita un puñado de ejemplos de mejora de la productividad personal o en éste artículo mi buen amigo y arquitecto Curro Poza explica su método, apropiado para profesionales que realizan proyectos para clientes.
Sin ánimo de escribir un post específico sobre cómo aumentar la productividad sí veo positivo establecer unos mínimos bloques en los que cada jefe deseoso de mejorar la productividad pueda ubicar sus medidas y/o inspirarse sobre por dónde empezar. No quiero Jorge hacer un ensayo sobre la productividad, imposible en un breve post pero sí al menos poner sobre el tapete que hay muchas iniciativas que proponer en este campo, y además en múltiples ámbitos, por lo que más allá de caer en el desánimo y pensar en estos tiempos de zozobra económica que nada se puede hacer, y que el desastre se nos va a llevar por delante, o que la productividad es una entelequia inmaterial casi imposible de mejorar, solo quería explicar que en toda organización siempre hay miles de pequeñas mejoras a emprender, claras y concretas, y que al final pueden desembocar en una mejor gestión y en una mayor productividad.

Siempre un largo camino se empieza por un pequeño paso, así que ¿por qué no probar algo distinto hoy a ver qué resultados se consiguen mañana? :O)

Un abrazo.
Emilio
Anuncios